¿Cómo evitar que el control de precios de medicamentos en Colombia desaliente a las empresas farmacéuticas?

Conversamos con Rodrigo Arcila, Director de la Cámara de Farmacéuticos de la ANDI, que propone al Gobierno, la aplicación de una tasa de cambio específica para el sector, entre muchas acciones que tiendan a minimizar el impacto financiero de la Política Nacional de Medicamentos.

Un total de 863 medicamentos tienen precios regulados en Colombia, desde la aplicación de la Política Nacional de Medicamentos, y desde que el mecanismo se dio a conocer por el Ministerio de Salud a través de la circular N° 3 de 2013.

Asimismo, la fijación de topes a otros 8.000 productos farmacéuticos y la apertura de la competencia implicaron un ahorro para el sistema público de salud que el Ministerio calcula en 550 millones de pesos colombianos y para los consumidores en un 42% del precio de los medicamentos que ya están regulados..

La política, que al principio contó con muchos detractores, fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las más audaces de su tipo y contiene elementos conceptuales que se transformaron en referencia para otros países.

Según declaraciones a distintos medios informativos de Colombia del ministro de Salud Alejandro Gaviria, este es el comienzo de una serie de medidas que tienden a revisar la sustentabilidad financiera del sistema de salud. “Esta experiencia –señalaba el Ministro en una entrevista publicada en El Tiempo– nos ha dado pie para empezar a abordar otros temas igualmente polémicos, como las patentes, las licencias obligatorias y el papel de los agentes en este mercado”.

Para conocer cuál es la posición de la industria y cómo está afectando la medida a las farmacéuticas eyeforpharma entrevistó a Rodrigo Arcila, Director de la Cámara de Farmacéuticos de la ANDI.

El doctor Arcila es economista industrial con estudios de posgrado en la administración, mercadeo y gerencia financiera, máster en desarrollo económico y candidato a PhD de la facultad de economía en la universidad de Belgrado, ha desempeñado cargos de dirección en la empresa privada y pública. Como consultor económico dirigió varios estudios del sector farmacéutico, entre ellos “La política de precios de medicamentos en Colombia”, entre otros sectores.

Al día de hoy: ¿Qué aspectos de la regulación y el acceso permitido por los órganos de gobierno favorecen el dinamismo del sector farmacéutico de Colombia y cuáles actúan como barreras para este dinamismo?

Rodrigo Arcila: El Plan Nacional de Desarrollo en su artículo 72 crea nuevas barreras de acceso al condicionar la entrada de nuevas tecnologías, las cuales deben ser sometidas por parte del Instituto de Evaluación de Tecnologías IETS, a su evaluación y fijación previa del precio correspondiente. La industria, en una actitud propositiva, ha venido trabajando con el fin de proponer al Gobierno, algunos modelos de riesgo compartido con el fin de que las puertas no se cierren para los pacientes colombianos.

Su opinión acerca de los resultados de Política Farmacéutica Nacional luego de tres años de aplicación. Tanto en cuanto al control de precios de 800 fármacos, la fijación de topes a otros 8.000 y la apertura de competencia para los más desarrollados como en otros aspectos que haya que modificar o que se deban defender.

RA: En primer lugar, siempre he insistido en que la Política Farmacéutica no sólo comprende precios, va mucho más allá. Pero, estoy de acuerdo en que hay cosas por cambiar o, al menos, por actualizar. Últimamente la tasa de cambio ha tenido un incremento sustancial que de manera directa afecta el equilibrio que se tiene que mantener en una política de esta clase. Es necesario que en la vía de mantener un sano equilibrio entre precios justos e incentivos para mantener un mayor aprovisionamiento del mercado, la política de precios tenga un ajuste por tasa de cambio. Estamos proponiendo al Gobierno fórmulas que en este sentido le den a la política de precios la actualización necesaria para mantenerla vigente. Una de ellas en forma resumida consiste en la elaboración de una índice de tasa de cambio Farmacéutico (devaluación o revaluación) que tenga en consideración la ponderación de la procedencia de las exportaciones. Es necesario entender que de acuerdo con la Superintendencia de Sociedades, el índice de rotación de inventarios en el sector, tiene una moda de 4, lo que hace que sea necesario tener en consideración esta variable.

¿Se ha tratado este tema en la reciente Asamblea de la Andi?

RA: Sí, por supuesto, el tema de Tasa de Cambio se le expuso claramente al Señor Ministro, quién se comprometió a tomar acciones en el asunto.

Más allá del tema regulatorio, ¿cuáles considera que son los retos inmediatos de la industria farmacéutica colombiana?

RA: Son muchos. Tenemos acciones sobre el equilibrio que debe tener la política de precios para que no se convierta en desincentivos para las empresas farmacéuticas. Es mejor una política equilibrada para el futuro del sistema.  También asumimos un compromiso grande con la clarificación de las relaciones entre la industria y los profesionales de la salud en Colombia. Particularmente, en el país estamos colaborando tanto la industria local como la industria multinacional en un proceso de elaboración de un código de ética conjunto. Hace poco participé de un evento, invitado por Flemming Europa, donde me llamó la atención que uno de los expositores expresara abiertamente que la industria local en muchos países de América Latina no se involucrara en estos códigos de ética. En Colombia es ya una realidad.

Otro reto importante, según la ANDI, es la necesidad de un cambio en el mercado OTC de Colombia.

RA: Necesitamos cambiar el chip en este aspecto. En el caso de moléculas que  se expenden sin prescripción médica, el país tiene un atraso fundamental. Es necesario reconocer los esfuerzos de la Comisión Revisora de Medicamentos en los últimos años por clarificar esta panorama, paro aún seguimos en atraso frente a la mayoría de países de nivel de desarrollo similar.  

En este sentido está relacionado el tema del autocuidado de la salud, un asunto primordial para la industria. El 8 y 9 de octubre tendremos en Bogotá, el evento “El Autocuidado de la Salud en Colombia: un gran reto hacia adelante”, con invitados especiales de la World Self Medication Industry – WSMI y representantes de la industria del autocuidado de todas partes del mundo: Asia. Europa, Norte y Sur América y finalmente Oceanía.

¿Qué representa este mercado?

RA: La mayor contribución de la industria farmacéutica al autocuidado de la salud consiste en la producción de medicamentos de venta libre, seguros confiables y de alta tradición en el mundo. Finalmente, son muchos los millones de dólares que se ahorran los gobiernos cuando manejan de forma segura los medicamentos OTC. Los pacientes bien informados son la clave. En Colombia tenemos nuevos proyectos para que en coordinación con el Gobierno y en especial con la Comisión Revisora de Medicamentos, podamos avanzar de forma segura en un mercado más ajustado con las condiciones actuales del mundo de la salud. El empoderamiento de los pacientes y su mejor autocuidado son el futuro.

Existen también iniciativas desde la Cámara Farmacéutica de la ANDI para manejar de la manera más apropiada la atención de pacientes de enfermedades huérfanas y ultra huérfanas contenidas en el artículo 11 de la Ley 1751 (del 16 de febrero de 2015 o Ley Estatutaria en Salud.

En conclusión, la puja entre gobierno y sector  privado puede verse como un límite o como una oportunidad. En este caso, la ANDI prefiere inclinarse por la última posición  y lejos de oponer reparos a una medida polémica que sin dudas ha afectado el modo de hacer negocios en el sector, finalmente convergerá en un acomodamiento que requiere poner en marcha la capacidad de diálogo y el dinamismo propio de una industria que no se detiene.

Rodrigo Arcila, Director de la Cámara de Farmacéuticos de la ANDI, será conferencista en el 2do Congreso Anual “Acceso al Mercado Colombia 2015”. Inscríbete hoy mismo aquí.

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