Un Modelo Donde Todos Ganan

Entrevista exclusiva con Pablo Pons, Director Comercial de Content Ed Net, International Medical Publishing Solutions

“Las publicaciones científicas, y en especial las publicaciones de estudio locales, son una forma de acceso al cliente, por parte de los laboratorios farmacéuticos. Se han dado cuenta de que el cliente de los laboratorios, al final, es sin duda el médico”, expresa en entrevista con Eyeforpharma América Latina Pablo Pons, Vice President for International Sales en Editorial Special Projects de Content Ed Net Communications Spain.

“¿Por qué digo que las publicaciones científicas, y en especial las publicaciones científicas de estudios locales, es una forma de acceso al cliente?”, se pregunta el entrevistado, argentino de nacimiento y español por adopción. “Porque hoy por hoy existen muchas investigaciones locales, sobre todo en nuestros países de habla hispana”, argumenta.

En los países latinoamericanos hay mucha investigación que no se publica por diferentes motivos, y una forma de acceder al cliente final, que es el médico por parte de la farmacéutica, es ayudarlos a publicar esas investigaciones. Y es que muchas veces, por falta de recursos del propio médico, o bien, por falta de iniciativa esas investigaciones valiosas se quedan en el tintero.

Sunshine Act

También sucede a menudo que las casas matrices de los laboratorios quieren controlar todo lo que se publica, y por esa actitud, todo lo que no hacen ellos o no es promovido por ellos, hasta ahora no se publicaba. Sin embargo, de un tiempo a la fecha, primero con la Sunshine Act[1], que son unas guías para actuar en forma transparente, que siguen todos los laboratorios hoy por hoy, es una práctica ligada a lo que hoy se llama publicaciones transparentes.

Sunshine Act, más que unas guías, es una forma de actuar que siguen los laboratorios y se controlan entre ellos mismos. Esto es algo que han generado las farmacéuticas, no que hayamos generado las agencias. Eso ha nacido en Estados Unidos y se ha expandido por todo el mundo. Lo que dicen estas guías es transparencia total en todos los campos del laboratorio. Empezaron por el tema de pago de honorarios a médicos, pero ahora han llegado a otros temas y éstos a las publicaciones. En suma, como parte de la transparencia en publicaciones, los laboratorios están obligados hoy por hoy, a publicar todo, sea bueno, sea malo; a nivel mundial o local. La obligación de publicar todo es para reducir el sesgo (publication bias), es decir, que se publique sólo los datos positivos. 

Y ésta es una tendencia: los países, y en especial en América Latina, que muchas veces estamos relegados en este tipo de cosas, debemos aprovecharlo. Hay dos formas de hacerlo: por un lado, al hacer gala del Sunshine Act, de la transparencia, promover publicaciones locales; y, además, es otra forma de acceder al médico, sobre todo si tomamos en cuenta que hoy por hoy las prácticas de promoción del pasado, como podía ser invitarlo a un congreso, o a reuniones, cada vez tienen más problemas por asuntos regulatorios. Así, es una forma de llegar al médico, de darle algo ético, transparente, que nadie pondrá en tela de juicio, y que además el médico lo apreciará y servirá para su formación, es ayudarlo a publicar sus estudios locales. Esa es la base de mi presentación en el próximo Congreso Eyeforpharma a realizarse en Miami

Desconocimiento de publicaciones médicas

De entrada, tengo que explicar cómo está el panorama de las publicaciones médicas en nuestra región, América Latina, donde hay mucho desconocimiento sobre lo que son las publicaciones médicas. Haré una introducción, muy rápida y breve, de qué son las publicaciones médicas.

Los pasos que se siguen para llegar a una publicación médica los dividimos en cuatro etapas:

  1. La selección de la revista, es decir, los criterios del porqué elegir una revista sobre otra. Para ello, es necesario previamente una revisión crítica de la materia prima, es decir, el material con se cuenta para trabajar.
  2. El tipo de artículo que se escribirá.
  3. Presentación a la revista y la respuesta de los réferis que evalúan el trabajo.
  4. Post aceptación, hasta llegar a la publicación, que es una serie de trámites que hay que efectuar para que se llegue a publicar el artículo.

Particularidades locales

Las investigaciones locales pueden ser de distinto tipo, pueden ser investigaciones locales surgidas a partir de un gran estudio multinacional, donde hay un brazo, o hay una particularidad a nivel local, y estos datos los tiene el médico y le interesa publicarlos, pero la multinacional, como estaba interesada sólo en el gran estudio, no se preocupaba por el pequeño estudio.

Otras publicaciones locales pueden surgir de la propia iniciativa de los médicos, que tienen un registro de pacientes y ven cierta particularidad, alistan los datos y ven interesante publicarlos y compartirlos con el resto de los médicos, tanto nacionales como internacionales. También pueden ser datos clínicos, que tienen cierta particularidad y el médico considera que son interesantes para difundirlos con el resto de sus colegas. También pueden ser revisiones que surgen, ya sea por iniciativa de un laboratorio, o por iniciativa de un médico. Estos son los casos más comunes de posibilidades de publicaciones locales.

No obstante, pueden ser de un producto o sobre los efectos del producto, pero también pueden ser sobre diagnóstico, o de epidemiología. No es necesario que sean publicaciones que estén alrededor de un producto y con un típico afán comercial. Las investigaciones de los médicos, o el material que pueden tener los médicos, puede ser de lo más diverso, y en ocasiones hasta ni saben siquiera que lo tienen, y por tanto, hay que impulsarlos a que lo saquen a la luz.

Ante todo, prestigio

Pero, ¿cuáles son los beneficios para el cliente, en este caso el médico, de publicar estos trabajos? El beneficio principal es su prestigio, su currículum. Publicar, hoy por hoy, es un elemento importante en los CV de los médicos. Otro beneficio es que comparten sus conocimientos o sus hallazgos con sus colegas, lo cual es importante. Éste es un beneficio que está en Europa y en América apenas está por llegar, pero será un beneficio a futuro. En Europa, para acceder a una plaza, por ejemplo en un hospital público en España, el candidato le presenta su currículum, y dentro de éste, se espera que tenga publicaciones; hay una escala en para evaluarlas y dan puntos para acceder a esa plaza según la revista y el prestigio de ésta. Muchas veces una plaza, en un hospital público, ante igualdad de condiciones de todos los factores del currículum, se deciden por quién publicó más y en dónde. Empero esto en América Latina todavía no sucede, porque las plazas para los hospitales públicos no se miden por estos factores, pero por la globalización esto pronto ocurrirá y, entonces, habrán las mismas condiciones para los médicos de América Latina.

Contrario a lo que pudiera pensarse, los médicos de América Latina tienen ciertas ventajas sobre los médicos de España, Italia, Grecia y todo el sur de Europa, e incluso, hasta Francia. Hablan mucho mejor inglés en América Latina que en esos países de Europa. Por ello, ésta no es la principal barrera, pero sí es una barrera. No es suficiente con hablar bien inglés, sino que para publicar es necesario saber escribir bien en inglés, que no es lo mismo. Y, además, hay que escribir a la perfección. Y es ahí donde entran las agencias de redacción, los medical writers, quienes ayudan a publicar, a hacer un artículo bien escrito en inglés, un artículo escrito a la perfección. Y está ayuda implica inversión y ésta es la principal barrera que se han encontrado los médicos de América Latina, pues los galenos de esta región no reciben hoy por hoy nada de ayuda para publicar las investigaciones.

Colaboración desinteresada

En Europa eso está mucho más difundido y un médico que tiene una buena investigación, puede pedir a un laboratorio que lo ayude a publicarla. Y no necesariamente esa investigación tiene que estar relacionada con los productos del laboratorio, eso es importante recalcarlo, no es necesario. El laboratorio le ayuda como una colaboración desinteresada hacia el médico, 100% ética y transparente. Porque además, en las publicaciones los factores muy importantes son los que llamamos los disclosures.

En todas las publicaciones donde colaboramos, tenemos la obligación, dado que pertenecemos a una asociación internacional de redactores médicos, de declarar cuál ha sido nuestra participación y cuáles han sido las fuentes de financiación de esa participación. Por eso yo siempre digo en mis charlas que no está mal pedir la ayuda de un redactor médico profesional para publicar, lo que está mal es no decirlo. No está mal que laboratorio ayude un médico a contratar a un redactor médico profesional para publicar, lo que está mal es no decir que un laboratorio ayudó.

Siempre surge una pregunta típica: ¿y se enterará el público? ¿qué pasa con los ghost writers? No somos ghost writers, sino que, por el contrario, declaramos cuando entramos a publicar con cualquier médico, porque es nuestra obligación hacerlo. Nos regimos por guías de la International Society for Medical Publication Professionals (ISMPP). La última versión de las guías (GPP3) se acaban de publicar en enero de 2016. Nos conducimos por esas guías para publicar. Las guías que se han acordado entre los miembros de la sociedad y todos los que realizamos tareas de redacción médica somos muy escrupulosos en cumplirlas, porque es una forma de darle transparencia y coherencia a nuesto trabajo. No ocultamos nada, todo está a la vista, todo está declarado.

Un caso práctico

En mi presentación durante el Congreso de Eyeforpharma, hablaré de un caso práctico, de algo que ocurrió en realidad con un producto, un anticoagulante oral, que están tan de moda en Europa. En España, una farmacéutica multinacional, que mantendré anónima, tenía mucha información de estudios locales y no tenía apoyo de su central para publicarlos, porque ésta sólo publicaba sus estudios grandes, los globales, y tenía, por otro lado, mucha presión interna por parte de los médicos en España. Entonces este laboratorio local, la subsidiaria de España, tomó la decisión de empezar a publicar estos datos que tenía locales.

Con esto empezamos en 2012, de manera muy tímida, con unos datos específicos de un estudio global que tenía una rama, un brazo, aquí en España, y que tenía datos diferentes que los mundiales. Querían publicarlo en una revista internacional y así se hizo. Luego se publicó un caso clínico. Más adelante, nos dijeron: ‘‘¿Por qué no hacemos una revisión de los datos que hay en los diferentes estudios, pero sólo sobre España?”. Y así empezamos a publicar un artículo tras otro, y cuatro años después, con este producto y esta compañía, tenemos publicados más de 20 artículos.

Tres beneficios para la farmacéutica:

  1. Que 20 artículos significa un contacto con unos 100 médicos (autores y coautores), de distintas especialidades, con los cuales la farmacéutica ha estrechado su vínculo. Además, los anticoagulantes orales no son un producto que manejen muchas especialidades ni muchos médicos. Por ello, tener 100 médicos con quienes trabajar con frecuencia, con los que se ha estrechado el vínculo, es más que importante.
  2. En el caso práctico comentado, ha tenido beneficios internos, porque su central le ha reconocido el mérito: 'Qué bien que lo has hecho, qué bien que has publicado todos estos datos', porque han servido incluso para el producto a nivel global, con muchos datos de las locales.
  3. No era el beneficio buscado de origen, pero siempre es el último, el que todos quieren: el anticoagulante oral de esta compañía es, hoy por hoy, el número uno en España, cuando no es el número uno en Europa, pero en España sí lo es. El tema de haber hecho estas publicaciones ha tenido una gran influencia, porque coincide con el tiempo con el que el anticoagulante pasó de ser del número cuatro, al número uno en España

Nada qué ocultar

Para el médico, cabe aclarar, no existe ningún beneficio económico, está fuera de la ecuación. No damos beneficios económicos a los médicos por ayudarlos a publicar, al contrario, les cobramos, aunque la idea es que la farmacéutica sea la que corra con esa inversión.

No siempre nos contacta la farmacéutica. A veces lo hace el laboratorio, pero otras ocasiones nos contactan los médicos en directo, porque ya con antelación buscaron financiación de la farmacéutica. Hay un contacto de las dos partes. A veces nos contacten en directo los médicos, porque se corre la voz de lo que hacemos. Nos sucede a menudo que nos dicen: "Ustedes han ayudado a mi colega cardiólogo a publicar. Yo tengo datos desde mi área, desde la neurología, sobre el mismo tema, ¿me podrían ayudar? Ya he hablado con el laboratorio y me han dicho que están interesados". Muchas veces viene el contacto por el médico directo, no sólo por la farmacéutica.

Cuando seleccionamos una revista para publicar, lo hacemos con base en criterios objetivos, como es el idioma en que se publica. Sugerimos revistas en inglés, pero a veces ayudamos a publicar en revistas locales, como puede ser la Revista Española de Cardiología, o la Revista Española de Neurología. A veces tenemos publicaciones en estos medios. Eso depende de lo que se quiera comunicar y a quién pretendamos llegar. A veces, si es un estudio local, que sólo interesa para los médicos locales, no tiene mucho sentido publicarlo en una revista internacional. Nos vamos a una revista local de forma directa.

Toda una serie de factores

Los principales factores que se evalúan para seleccionar una revista son, entre otros, el factor impacto, dónde está indexada la revista  (en qué bases de datos se puede encontrar la revista y, por lo tanto, el artículo), la accesibilidad (si es Open Access), la velocidad con qué responde la revista a si acepta o no el artículo, y por supuesto, qué especialidad va la revista. No proponemos la revista por una sola razón, sino por un portafolios de motivos y la decisión final es siempre del autor.

Por lo tanto, nuestro espectro, nuestro menú de medios, son todas las revistas médicas que existen. No hacemos distinción. Tenemos como base a todas por país, idioma, factor de impacto, por base de datos donde está indexada, por audiencia y llegamos a la revista que queremos. Lo que pasa es que 90% de las revistas prestigiosas de medicina se publican en Estados Unidos o en Reino Unido. Pero no elegimos la revista porque se publica en dichos países. De principio tenemos todas y hacemos la criba, según los factores mencionados.

Es evidente que, después de varios años y de más de 500 publicaciones, tenemos ciertas relaciones con algunas revistas, no con todas. Pero en el tema de publicaciones hay un factor muy importante: la revisión de los artículos, lo que se llama peer review, es decir, la revisión por pares. Es 100% anónima, nunca sabemos quién revisa los artículos que enviamos y no lo queremos saber, porque eso es parte de nuestro prestigio y, claro, de nuestra transparencia. Aunque tengamos relación con la revista y aunque conozcamos al editor, si los revisores dicen que el artículo no vale, el editor lo rechaza.

Relación con editores

Nuestros contactos sirven, por ejemplo, para hacer las gestiones previas. Si tenemos dudas entre dos revistas, y a veces tenemos la posibilidad de hablar con el editor, le ofrecemos el artículo y evaluamos. Si lo acepta, se sigue el proceso normal, pero después lo pueden rechazar, no significa que lo acepten. Si nos dicen que no, entonces pensamos en una segunda revista. Para eso sirven nuestras relaciones. O de repente una vez aceptado el artículo, tenemos relaciones para que lo incluyan en un número anterior, o en un número posterior o número especial, porque a nivel estratégico al sponsor le puede interesar que el artículo aparezca en el número de septiembre en vez de junio. Ese tipo de relaciones con los editores las tenemos y podemos facilitar ese tipo de asuntos.

En esta parte tampoco hay dinero de ninguna manera. No aceptamos pagar por esto. Lo que sí es que hay revistas que tienen un fee de publicación. El fee de publicación no se paga para que nos publiquen. Mejor dicho no se paga para que acepten nuestro artículo, sino que se paga para que, una vez aceptado, el artículo se publique. Las revistas tienen fee por una cuestión de financiación de la revista. Esto lo explico: las revistas antes se financiaban por publicidad y por suscripciones, pero esos son negocios que están hoy casi desaparecidos. Por ello han impulsado fees como el fee de publicación, o fee de open access o fee de edición en inglés. Al final es todo por lo mismo: se necesita una fuente de financiación. El fee no incluye la aceptación del artículo. Eso lo quiero dejar bien claro. Los fee se cobran una vez aceptado el artículo, porque si lo rechazan no hay fee.

Elemento de promoción transparente y bien vista

Para concluir, lo que me gustaría enfatizar es que las publicaciones científicas van más allá de sólo conseguir a alguien que sepa inglés para escribir un artículo. Sino que, como he explicado, llevan toda una gestión de publicación, que va desde selección de la revista adecuada hasta hacer los trámites necesarios una vez aceptado el artículo para que lo publiquen. Es un elemento de promoción para las farmacéuticas importante, es una promoción transparente, indirecta, pero es una promoción bien vista por la comunidad médica. Es un elemento de acceso al cliente, que es el médico, que creo que marcará los próximos años.

Este servicio en América Latina casi no existe. Las principales agencias de redacción médica, por no decir casi todas, son estadounidenses, inglesas o francesas. En España, en Italia, en Grecia, y bueno, en América Latina casi no hay agencias de redacción médica, existen freelance que ayudan a publicar. Cuidan que escriban bien en inglés y le ayudan al médico amigo a publicar, pero hacen una parte mínima de lo que en realidad es una verdadera gestión de publicación.

En suma, esto es algo que tanto los laboratorios como los médicos tienen que empezar a plantear en América Latina, y será, sin duda, un win to win, porque ambas partes ganarán sin duda.

Pablo Pons, Director Comercial de Content Ed Net  será conferencista sobre este tema en nuestro magno 10º Congreso anual “eyeforpharma América Latina” – Conoce el programa completo aquí. Sí deaseas ponerte en contacto con Pablo Pons, envíale un email a pablo.pons@contentednet.com

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